POR ARIEL VILCHIS

Es reconocido que la fortaleza de Morena como partido político radica, en gran medida, en su capacidad para movilizar a sus bases y en ese sentido, de los perfiles que han levantado la mano en busca de la candidatura de La Paz para el próximo proceso electoral, Fernanda Villarreal González tienen un importante trabajo de tierra. 

Su labor no se limita a la retórica, tiene presencia en las colonias, participa activamente en la conformación de estructuras (comités seccionales), gestiona, escucha y resuelve, en la medida de sus posibilidades, las necesidades que la gente le plantea. Eso, sin duda, le ha permitido construir una red de apoyo en su aspiración por la candidatura de La Paz. 

De tal manera que, a dos años del proceso electoral del 2027, se perfilan las mejores cartas del partido en el poder en busca de la nominación de las candidaturas. En ese sentido, Fernanda Villarreal no es ninguna improvisada, tiene experiencia en la función pública, es una política de carrera que sabe construir comunidad. 

Su aspiración a la candidatura no es producto de una ocurrencia, es el resultado de un trabajo sistémico que ha consolidado redes vecinales, simpatías en los comités de base y una cercanía ciudadana. No es la única aspirante al interior de Morena, pero tiene equipo, comparte visión y proyecto con otra figura que aspira al 2027 como lo es Manuel Cota y eso sin duda juega a su favor. 

No cabe duda que la batalla electoral ya inició al interior de Morena y la candidatura de la capital del estado se definirá por el trabajo que los aspirantes realicen en el territorio, y ahí Fernanda Villarreal ha sembrado y el que siembra, cosecha. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…