POR ARIEL VILCHIS

El pasado fin de semana el PRI de Baja California Sur renovó su dirigencia estatal; el periodo estatutario del actual Diputado local Fabrizio del Castillo Miranda concluyó y deja el liderazgo del partido con síntomas positivos de cohesión interna y fortalecimiento de su estructura partidista.

El proceso de elección por unidad, en el que fueron electas Roxana Higuera Espinoza como presidenta y Valeria Robles Ruiz como secretaria general, sugiere una transición ordenada y sin fracturas al interior del tricolor sudcaliforniano. 

Por supuesto que esta renovación también marca el inicio de la preparación de partido para las elecciones de 2027, con una estrategia de largo plazo para reconstruir su base y recuperar espacios, lo que sin duda estará directamente ligado a su habilidad para articular propuestas reales, conectar con las demandas ciudadanas y diferenciarse de los demás partidos. 

Mucho del éxito que pueda tener el PRI en el próximo proceso electoral dependerá de su capacidad para consolidar liderazgos territoriales y capitalizar el descontento social. La imagen que circuló el fin de semana de cuadros importantes y liderazgos tricolores sugiere que pueden dar la pelea y recuperar algunos espacios legislativos y en los cabildos. 

Para hablar de alianzas o posibles coaliciones aún es muy pronto. Ese análisis queda para después, lo primero es fortalecerse al interior y, con la renovación de su dirigencia, el PRI de BCS empieza su ruta al 2027. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…