POR ARIEL VILCHIS

Como en la fábula de Pedro y el lobo, lo malo de asumir una postura es que tarde que temprano la verdad sale a la luz y la confianza queda fracturada. 

A la oposición, y a quienes fungen por ahora como sus voceros, ya les gustó aquello de construir y difundir noticias o acontecimientos que no reflejan la realidad. Sin más la alteran, la filtran, la distorsionan, en buena medida por sus propios intereses políticos y económicos. 

Últimamente les ha dado por gritar “ahí viene el lobo” de la división en el partido que gobierna la media península. Avivan fuegos de rompimiento y magnifican acciones o eventos de quienes aspiran a participar en la sucesión de gobierno en el 2027. 

Por otro lado, lanzan dardos un día sí y otro también a la administración estatal con temas como el de seguridad, tratando de generar una narrativa de crisis cuando no existe tal,  los hechos violentos son atendidos por la Mesa de Seguridad y los resultados son datos duros. Y cuando ese argumento ya no da más entonces hay que hablar de partidos de beisbol. Bueno, si algo quedó claro al respecto es que Visa para visitar la alta California si hay. 

De tal manera que lo único cierto es que para algunos políticos, sobre todo de oposición, y algunos medios de comunicación la realidad está desfigurada. Intentan ganar la narrativa pero se estrella con la otra realidad donde BCS sigue estando en los primeros lugares de percepción de seguridad, empleo, mejores sueldos, desarrollo económico y bienestar. 

Desde la tribuna de los adversarios políticos seguirán gritando que ahí viene el lobo de la crisis de gobernabilidad y división del partido gobernante, sin embargo, con eso no logran intención de voto, no construyen estructuras territoriales o electorales, mucho menos confianza ciudadana. 

Para el gobierno y el partido en el poder es un buen momento para distinguir quién es aliado, quién cierra filas con el líder del Movimiento en BCS, quién le abona a la cohesión y, por supuesto, quién solo está al acecho del oportunismo político. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…