POR ARIEL VILCHIS

En estos tiempos, para hablar de un sindicalismo innovador es necesario voltear a ver lo que están haciendo en la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC). 

Bajo el liderazgo del líder nacional Isaías González Cuevas, la central obrera que fuera fundada en 1952,  está trazando un camino diferente pues su agenda revela una estrategia multifacética que merece ser analizada. 

Más allá de la defensa de los derechos laborales de los trabajadores -pilar fundamental de la organización gremial- la CROC ha ampliado su campo de acción a lo que podría calificarse como un sindicalismo de “visión social”, incursionando de manera decidida en temas que trascienden el ámbito laboral para impactar directamente en la calidad de vida de sus agremiados y sus familias. 

Las acciones impulsadas por el líder nacional hablan por sí solas: fortalecimiento de las capacidades de los trabajadores con certificación y capacitación laboral, iniciativas en materia de salud, educación y bienestar comunitario, no olvidando los temas de cuidado del medio ambiente. Lo anterior, refleja sensibilidad hacia las problemáticas sociales. 

Las acciones de la CROC bajo el liderazgo de Isaías González son diversas y para analizarlas a detalle llevaría más de una entrega de esta columna, sin embargo, se puede afirmar que este “Sindicalismo Social” se materializa con acciones claras, demostrando un compromiso con la justicia social en México y, por supuesto, en BCS. 

De tal manera que el esfuerzo de la CROC y su dirigente nacional Isaías González Cuevas rompen el molde de lo tradicional mostrando preocupación por el entorno social, ambiental y educativo de sus bases. Sin duda, están forjando un precedente importante para un sindicalismo verdaderamente innovador en el país. De su iniciativa “Croquízate” hablaremos en otra entrega. 

Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…