POR LAURA MENDOZA

«No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo»- Voltaire, Filósofo francés.

Este 7 de junio conmemoramos el Día de la Libertad de Expresión en México, un día donde se invita a la reflexión acerca de la importancia de este derecho en la construcción de una vida más democrática.

Históricamente, el gremio periodístico ha abrazado esta fecha por su participación en la defensa de dicha libertad consagrada en el artículo 19 constitucional. Y, si bien es un derecho con el que todos contamos, es a través de los medios de comunicación que éste se hace efectivo de manera masiva.

Y es que el periodismo más que funcionar como «la voz del pueblo» como siempre hemos pensado, funge como un megáfono que permite que las voces ciudadanas sean escuchadas. Es el espacio a través del cual el pueblo puede manifestar y hacer valer la Libertad de Expresión.

Es por ello que el periodista deberá tener siempre presente esta responsabilidad social en su labor diaria. Desafortunadamente, hoy en día el trabajo periodístico es poco reconocido, poco valorado e, incluso, hasta repudiado por quienes buscan ocultar la verdad. El sentimiento generalizado de la ciudadanía posee una tendencia al desprestigio de la labor periodística ya que las esferas del poder suelen denigrarla, en aras de ser los únicos poseedores de la verdad.

Es así que el gremio periodístico se enfrenta hoy más que nunca a un gran reto para conservar su legitimidad como medio de comunicación y, sin embargo, continuamos trabajando, tratando de defender esta libertad fundamental del ser humano pese a las críticas y las agresiones.

Es el amor por la labor, la responsabilidad social y el compromiso con las audiencias lo que nos motiva a seguir trabajando, a seguir defendiendo la Libertad de expresión. Si nosotros no lo hacemos, ¿quién más lo hará?

Gracias por llegar hasta aquí, soy su amiga Laura Mendoza.