
POR ARIEL VILCHIS
La CROC es en México y, por supuesto, en Baja California Sur un verdadero motor de cambio. Esto ocurre cuando un sindicato va más allá de la lucha laboral. Y es que siendo una de las principales organizaciones sindicales del país, la CROC es más que un sindicato.
Bajo el liderazgo nacional de Isaías González Cuevas, la central obrera lucha por los derechos laborales de sus agremiados pero también impulsa, con un enfoque integral, políticas educativas, sociales y de bienestar.
En Baja California Sur la CROC ha consolidado su liderazgo regional con Francisco Vargas como Secretario General, destacando una colaboración estratégica con los gobiernos estatal y municipales con quienes ha establecido una relación de diálogo y respeto, propiciando la implementación de políticas públicas que beneficien a la clase trabajadora.

De tal manera que la CROC ha trascendido su papel de defensor de los trabajadores para asumir una responsabilidad más grande, como lo es el de tomar un papel activo en la construcción de un futuro más justo para las nuevas generaciones.
Impulsando la capacitación, la certificación de competencias laborales, la educación signando convenios con diversas instituciones, luchando por un mejor acceso vivienda y a servicios médicos, así es como la CROC que lidera Isaías González Cuevas lucha por una mejor calidad de vida de los trabajadores de México.

En Baja California Sur, la central obrera es una aliada de los gobiernos locales por su trabajo social a través de jornadas de limpieza y obras hidráulicas en zonas rurales, pero su impacto no se limita. Y es que cada programa social, cada iniciativa educativa o política laboral, influye en la vida de los trabajadores y de la sociedad en su conjunto, por lo que la CROC es, en la extensión de la palabra, un motor de cambio social.
Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…