
POR ARIEL VILCHIS
La reforma a la ley del INFONAVIT, la cual tiene como uno de sus objetivos brindar acceso a vivienda digna de bajo costo para los trabajadores de México y, por supuesto, de Baja California Sur, ha generado un amplio debate nacional.
Y no solo entre los legisladores, sino también en el sector obrero y patronal, ya que hay que recordar que hasta el momento esa institución es dirigida de manera tripartita.
Para las centrales obreras como la CROC o la CTM —que en la entidad dirigen Francisco Vargas y Amadeo Murillo, respectivamente— la incertidumbre esta centrada en el manejo y destino que puedan tener los ahorros de los trabajadores.
A decir del sector obrero, de manera concreta, la reforma no cuenta con la trasparencia ni los controles internos, por lo que existe una preocupación real sobre el uso de los recursos de las subcuentas de vivienda.
La reforma está pensada para mejorar el acceso a la vivienda digna que tanta falta hace en México y en nuestro estado, sin embargo, la falta de equilibrio en el control de los órganos internos de INFONAVIT al eliminar representación obrera y patronal, ponen en duda la imparcialidad de las decisiones al interior del instituto.
Por ello, los líderes obreros Francisco Vargas y Amadeo Murillo de la CROC Y CTM han hecho un llamado a los legisladores sudcalifornianos de todas las fuerzas políticas, para que se establezcan mesas de diálogo con la clase obrera y las organizaciones para que sean escuchadas sus propuestas en defensa de los verdaderos dueños de los más de 2 billones de pesos de ahorros de los derechohabientes del INFONAVIT.
Por lo pronto, la discusión legislativa está en pausa hasta que se reanude el periodo ordinario en la Cámara de Diputados. En tanto, el sector obrero ya levantó la voz en BCS y en México.
Ya veremos qué sucede. Es mi opinión, al tiempo…