
POR ARIEL VILCHIS
Si al interior del partido que gobierna la media península las decisiones en torno a quienes serán sus abanderados para competir en el próximo proceso electoral no son fáciles, qué se puede esperar de la oposición.
Y es que los partidos que conforman la llamada alianza Va por México (Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional y Partido de la Revolución Democrática) siguen, en general, con la brújula extraviada, salvo algunos personajes que en lo particular han hecho un trabajo decoroso en sus responsabilidades.
Tomando en cuenta el trabajo que han realizado las alcaldesas de Mulegé, Edith Aguilar, y Loreto, Paola Davis, es muy factible que busquen la reelección; por la alcaldía de La Paz el diputado Rigo Mares y el edil paceño Abimael Ibarra han levantado la mano. Salvo los personajes en mención y alguno más que ande por ahí de bajo perfil, no hay mucha tela de dónde cortar.
Por ello, deben estar preocupados los dirigentes y cuadros políticos de la Alianza por México, porque en BCS -como dicen por ahí- “Está flaca la caballada” y si tomamos en cuenta que en el Partido Acción Nacional les gana la soberbia y algunos piensan que siguen gobernando y se creen merecedores de las candidaturas azules, al menos para competir, pues más se complica la situación para los aliancistas.
Lo que sí está claro es que hay un personaje que cada vez que se deja ver les mueve el tapete a los panistas que ya piensan que tienen candidaturas en la bolsa: Ricardo Barroso Agramont, quien regresó a la actividad política empoderado por su dirigencia nacional como responsable del Movimiento Territorial en la entidad y, desde entonces, ha generado una expectativa de competencia real al interior de la alianza y por supuesto para el proceso electoral.
El ex senador y ex candidato a la gubernatura del estado tiene experiencia política y le sabe a los tiempos electorales, como se dice comúnmente, sabe mover el abanico. Con presencia en todo el territorio estatal, no sería raro que Ricardo Barroso fuera el abanderado de la alianza al senado de la República. Tiene los números y teje fino. Cuando el rio suena es que agua lleva.
Ya veremos qué sucede, es mi opinión al tiempo.