Por Alejandro Barañano

Desde hace meses hemos venido sosteniendo en este espacio que son muchas las voces que están alertando sobre la poca disponibilidad de agua que hay para la ciudad de La Paz, además de que es verdadero el agotamiento del vital líquido por lo que en el transcurso de dos o tres décadas más se tendrán serios problemas al respecto.

También hemos dicho que es necesario que los tres niveles de gobierno, los representantes populares, locales y federales, así como la sociedad civil, comiencen a tomar medidas efectivas para enfrentar esta situación, ya que de no hacerlo se convertirá en un complejo y por demás terrible problema social.

Pero vayamos por parte para poder entender el dilema que existe, remontándonos a los días en que no trabajaron los “piperos” en la Base 1 que es propiedad de la empresa paramunicipal, ubicada esta al final de la calle Isabel La Católica a la altura de la calle Morelos muy cerca del centro de La Paz, justo cuando se incrementó el bombeo de agua a los hogares paceños debido a la gran cantidad que fluyó por el acueducto.

Luego entonces al quedar al descubierto el HUACHICOLEO de agua que vienen realizando esos transportistas, fue que nació la conjetura y resquemor de que están comprando agua barata, incluso extraída de la misma toma oficial para así venderla a precio mucho más elevado a las grandes empresas, dejando en segundo plano a los ciudadanos que realmente la necesita.

¿Por qué lo decimos? Bueno, porque los “piperos” realizan sus actividades a través de una toma clandestina donde un particular les otorga el agua a un precio ínfimo, esto desde el POZO CONOCIDO COMO “HERDEZ”, y donde desde hace meses se identificaron acciones que se denominaron de clandestinaje, ello a través de un estudio para el MANEJO INTEGRAL DEL AGUA que se ordenó para planificar y administrar el vital líquido.

Más sin embargo el HUACHICOLEO sigue imparable en la capital de Baja California Sur, pues el POZO “HERDEZ” continúa siendo ordeñado por los “piperos” sin ton ni son bajo la tibieza del Organismo Operador del Agua Potable de La Paz.

Tan así, que la empresa paramunicipal hace unos días intentó darle solución final al problema de la TOMA CLANDESTINA en ese lugar. Sin embargo, y a decir de la presidenta municipal MILENA QUIROGA ROMERO, se detuvieron los trabajos operativos porque se inició la revisión jurídicamente del asunto.

En otras palabras, el HUACHICOLEO no se ha detenido, pues mientras se soluciona “la situación jurídica” los “piperos” continúan gozando a sus anchas de esta toma ilegal; y ni para donde hacerse.

Este clandestinaje o HUACHICOLEO fue detectado desde año pasado bajo un estudio que ordenó la administración que presidió RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ, y en el cual se identificó que casi 480 mililitros de cada litro de agua se pierden por ineficiencia en la red de agua potable, y que una buena proporción de eso es por la operación de las TOMAS CLANDESTINAS.

En su momento, el ORGANISMO DE AGUA POTABLE Y ALCANTARILLADO DE LA PAZ detectó el llenado diariamente de hasta 200 camiones cisternas  o “pipas”, con lo cual se podría beneficiar a poco más de 2 mil 500 viviendas, pero tal aparece que todo seguirá igual y que habrá que esperar hasta cuento se deciden las autoridades a erradicar en definitiva el DESCARADO HUACHICOLEO que se viene realizando; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .