Por Alejandro Barañano

A mi abuelo lo evoco cada vez que puedo como el hombre cabal que fue, como un caballero de la armadura recia que mantenía siempre un pensamiento a flor de piel, y que para fortuna mía me dejo múltiples enseñanzas a través de sus pláticas, las cuales una y otra vez estaban plagadas de verdades absolutas.

También acostumbrada –como correspondía a la vieja usanza– incluir dichos populares durante sus prédicas, y recuerdo perfectamente cuando en una ocasión me dijo: “El castigo del embustero es no ser creído aun y cuando diga la verdad”.

Esto lo traigo porque RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ desde que inició su campaña proselitista en pos de la presidencia municipal de La Paz –como abanderado por el Movimiento de Regeneración Nacional y el Partido Encuentro Socialvociferó muy a su estilosoberbio y arroganteque haría de la dignidad su principio de conducta y que buscaría que ella se convirtiera una costumbre para hacer política. Nada más falso que eso.

Luego entonces, y para tratarlo de entenderlocosa que es sumamente difícilme puse a indagar todo lo referente a la mitomanía, y encontré que esta se define como un trastorno psicológico que se da por mentir de manera compulsiva y patológica, y que por ende sin escrúpulo alguno se falsea la realidad para hacerla más soportable, e incluso se puede sostener una imagen distorsionada de sí mismo que es generalmente asociada por un delirio de grandeza que se produce una gran distancia con la imagen real.

Luego entonces RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ encaja perfectamente en ese tipo de personas, pues siempre embauca sin valorar las consecuencias de sus falsedades, y está visto que por eso adopta tal comportamiento como rol ante propios y extraños, creando simplemente sistemas ficticios para tratar de sostener todos los engaños en los que incurre.

Ahora bien, hoy en día como diputado federalcosa que logró por pura chiripa–  vuelve a manifestar un serio desplome al continuar siendo todo un mitómano consuetudinario, por lo que simplemente le da por presentarse con un descaro absoluto y total simulación, asegurando que todo está bien, cuando en realidad no es así.

Está visto que RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ seguirá timando una y otra vez porque esa es su costumbre, tan así que ya forma parte de su personalidad, pues no puede o no quiere entender que está totalmente plagado de contradicciones, y que un ejemplo de ello es cuando repite una y otra vez que la dignidad siempre ha sido su principio de conducta, por lo que busca según él convertirla en la forma de hacer política, cuando en realidad lo que permea en el taimado legislador federal es la burla y la mentira.

Si hoy tuviera la oportunidad de decirle a aquel hombre cabal, a aquel caballero de armadura recia que siempre me profirió enseñanzas con sus frases plagadas de verdad, como aquella que rezaba: “El castigo del embustero es no ser creído aun cuando diga la verdad”, entonces le expresaría que razón tenías abuelo, pues visto está que a RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ no se le creer aun y cuando hable con la verdad, pues el tiempo nos ha ayudado a descubrir sus mentiras más ocultas; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .