Por Alejandro Barañano

“Aunque los padres de familia no quieran que sus hijos asistan a la escuela, el regreso a clases presenciales será obligatorio, esto y a pesar de que se nieguen mandarlos a las aulas debido al temor que muchos tienen por la pandemia de Covid-19”; así lo vociferó a inicio de la semana la titular de la Secretaría de Educación, Blanca Meza Osuna, –ello cuando fue entrevistada en un programa radiofónico– situación que causó un gran alboroto tanto en padres y tutores, como en el gremio magisterial.

Además la polémica se incrementó aún más, cuando precisó a raja tabla y sin decir agua va, que sería por medio de una mera circular que enviaría a los jefes de sector, supervisores de zona, así como directores y docentes, como se les daría a conocer las nuevas disposiciones en materia educativa para el “regreso a clases presenciales obligatorio, demostrando una vez con su actuar el autoritarismo recalcitrante que posee así como la carencia total de sensibilidad que carga consigo.

Ante ello, no tuvo de otra el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío más que salir a corregirle la plana a Blanca Meza Osuna, pues el mandatario señaló ante los medios de comunicación que lo cuestionaron sobre el tema, que el regreso de los alumnos a las escuelas será gradual a partir del próximo lunes, y que este se realizará en las mejores condiciones tanto de infraestructura como de salud.

Y era obvio que tiene que ser así, pues no se puede poner en riesgo la salud de los educandos ni de los docentes, por lo que pidió a las familias sudcalifornianas tener confianza, ello y a pesar que es entendible su preocupación por que los escolapios estén bien protegidos.

Ahora bien, para que lo dicho por el mandatario estatal se logre como se quiere, es necesario ir construyendo nuevas formas de convivencia escolar para así no arriesgar a ningún alumno o maestro, por lo que se deberá ver todo lo relativo a las condiciones sanitarias, tal y como lo es la sanitización constante y un monitoreo permanente por parte de la Secretaría de Salud en todas las escuelas de la entidad.

Por ello, mostrando tacto, comprensión y sobre todo mucha sensibilidadcosa que demostró Alicia Meza Osuna claramente no tenerel gobernador Víctor Manuel Castro Cosío solicitó a los docentes todo su apoyo para regresar paulatinamente a la actividad en el ciclo escolar 2020-2021, esto basado por la gran responsabilidad que en todo momento han mostrado tener.

Y es que la idea de Castro Cosío no es forzar las cosas; la idea simplemente es que haya solidaridad y respaldo por parte de maestros y los padres de familia, por lo que señaló literalmente: “Nada por la fuerza, todo con la razón; tengo confianza en que poco a poco vamos a ir normalizando la vida académica y de las instituciones”.

Así que flaco favor le hizo Blanca Meza Osuna con sus alocadas declaraciones al recién ungido gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, pues a escasos cinco días de haber iniciado su gestión gubernamental simplemente le “calentó el terreno” de una forma absurda, al grado que muchos en “Radio Pasillo” dan por un hecho que la titular de la Secretaría de Educación Pública dejará el encargo de manera rauda y veloz, incluso hasta se han estado barajeando varios nombres para suplirla. ¡Quihúbole!; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .