Por Alejandro Barañano

Ayer martes, bajo aires de completa civilidad y armonía, Carlos Mendoza Davis fue a entregar su VI Informe de Gobierno al Congreso del Estado, y ante los nuevos diputados e invitados a la cita, explicó que la gestión que emprendió hace seis años atrás permitió tener avances que espera servirán de plataforma de apoyo para el gobierno que está por llegar, esto en clara alusión a la persona de Víctor Manuel Castro Cosío, quien estaba presente en el evento.

Además, el todavía mandatario estatal por tres días más, sostuvo que dejará unas finanzas estables y bien consolidadas, por lo que la nueva gestión gubernamental podrá emprender obras y acciones que Baja California Sur aún necesita.

En una parte de su mensaje, y dando un énfasis por demás emotivo, acotó que en ocasiones tuvo que tomar decisiones muy difíciles anteponiendo siempre el interés público a cualquier otra ponderación; pero sobre respetando la ley –y a decir de él, lo hizo– de una manera escrupulosa.

Entonces el momento faraónico llegaría a su máximo esplendor, pues comenzó a presumir a grandes rasgos las obras y acciones que emprendió desde aquel 10 de septiembre del año 2015, fecha en que fue ungido a la sazón de gobernador constitucional.

En lo relativo en materia de educación, habló de la construcción de 18 nuevas escuelas y de 546 aulas, así como que en todas las escuelas públicas se instaló una techumbre. Además, aseguró que puso en marcha del Programa de Becas de Transporte en favor de los alumnos.

En el renglón de salud comentó que impulsó el programa de modernización y crecimiento de la infraestructura más importante en la historia del Estado; dejando como legado la construcción del nuevo Centro Estatal de Oncología, el Hospital Psiquiátrico y la conclusión del Hospital General de Ciudad de Constitución.

En cuanto a obra pública, aseveró que se invirtieron durante su mandato 19 mil millones de pesos, y apuntó también que en todas las localidades sudcalifornianas se edificaron diversas obras de pavimentación de calles, construcción y rehabilitación de carreteras, malecones, plazas públicas, escuelas, aulas, espacios deportivos, parques, hospitales y centros de salud; introdujeron agua potable y redes eléctricas, entre muchas otras.

Además, Carlos Mendoza Davis manifestó que en cuanto a infraestructura privada, sobresalen los proyectos energéticos de la terminal de gas natural en el Puerto de Pichilingue, la instalación del parque eólico “El Coromuel” y el parque solar La Toba “Energy Center”.

Claro, no podía pasar por alto todo lo relativo al deporte y la cultura, y por ello habló sobre la construcción y modernización de los espacios deportivos en todo Baja California Sur, destacando en especial la construcción de la Villa Deportiva de La Paz; y su obra sublime, la construcción del Museo de Arte de Baja California Sur, espacio que aseguró está destinado para la exhibición de obras de los más importantes artistas locales, nacionales e internacionales.

En lo que puede considerarse su mensaje político, desatacó su deseo para que al nuevo gobierno que encabezará Víctor Manuel Castro Cosío le vaya bien, y a la par no desperdició el momento para definirlo como un gran sudcaliforniano, refrendándole su respeto, amistad y aprecio personal  de forma pública.

Así concluyó el evento, cumpliéndose con todos los protocolos establecidos, para luego dar paso al torrente de aplausos, las sonoras palmadas en la espalda de los unos para con los otros, las sonrisas –algunas fingidas y otras sinceras– y con ello cerrar con la expresión del epígrafe que alude a la idea de la sucesión, faltando solamente el Camarlengo que anuncie: ¡El rey ha muerto! ¡Viva el rey!; por lo que quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .