Por Alejandro Barañano

Son muchas las voces que aseguran que la Administración Portuaria Integral realiza trabajos de dragado en la zona de “El Manglito” y que la arena que se extraen por esos trabajos la depositan en la playa, situación que afecta a los pescadores del lugar pues los dejaron sin la rampa que utilizaban para ingresar a las aguas de la bahía de La Paz.

Además, esto antes comentado, fue evidenciado mediante una grabación que realizó el colega y amigo Eliseo Zuloaga Canchola, quien mostró con su video cómo la Administración Portuaria Integral está destruyeron la línea de costa.

Ahora bien, se sabe que la Manifestación de Impacto Ambiental que fue emitida por la Dirección General de Riesgo e Impacto Ambiental, institución dependiente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, marca una serie de condicionantes para permitir los trabajos del proyecto que la empresa paraestatal denominó “Proyecto de Dragado”, el cual fue emitido en febrero del año pasado y que impone una serie de restricciones oficiales.

También existen una serie de requisitos administrativos que obligan acatar medidas de mitigación para evitar el impacto que pueda tener en la vida marina la remoción de los 5 mil 242 metros cuadrados de fondo marino que supuestamente se está “dragando por mantenimiento”.

Y es que de acuerdo con el resolutivo SGPA/DGIRA/DG/09107 la Administración Portuaria Integral de Baja California Sur debería de presentar resultados del programa de supervisión ambiental realizada y con la información necesaria para la ejecución del proyecto ante la autoridad, y que en este caso es la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

Además hay asociaciones ambientales que indican que los trabajos de dragados que se realizan en la zona de “El Manglito” podrían estar afectando a las especies marinas de la zona, trayendo consigo afectaciones directas en las actividades económicas acuícolas de la región, razón por lo cual han levantado la voz pues que el resolutivo aplicable no menciona los efectos negativos que pudieran tener sobre la fauna marina, incluso en las actividades económicas de la zona.

Ante todo esto, hace unos días los miembros de la Mesa Directiva de la Organización de Pescadores “Rescatando la Ensenada” emitieron un comunicado mediante el cual expresa su descontento por la forma en que la Administración Portuaria Integral está ejecutando la obra de infraestructura de lo que se supone será una nueva marina, la cual se ubicaría a un costado de la calle Rangel en su cruce con la Avenida 5 de Febrero, ya que está afectando el cultivo y la cosecha de los bivalvos que dicha organización desarrolla en su concesión marítima, cuyos límites –curiosamente– son cercanos al proyecto de dragado del Gobierno del Estado.

La cooperativa mencionada está compuesta por más de cien pescadores, mismos que aseguran de modo rotundo que la tan mencionada construcción no cumple con las medidas de prevención ni de mitigación extendidas por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales en el documento resolutivo del proyecto, basando su dicho en que los sedimentos que se están extrayendo para cimentar el muelle se disponen en la misma bahía de La Paz.

En conclusión, estas “prácticas de construcción” provocan a la larga que sustancias contaminantes encapsuladas en el lecho marino sean liberadas y dispersadas hasta alcanzar las granjas de callo de hacha y otras especies que ahí se desarrollan, impactando por obviedad de manera negativa a los productores, pues no solo pueden llegar a provocar enfermedades sino hasta la muerte de los organismos, situación que al final representa pérdidas económicas para un sector que de por sí está olvidado y que nunca ha sido tomado en cuenta por los gobiernos que se han tenido; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .