Por Alejandro Barañano

Definitivamente existen localidades con pocos habitantes pero con mucha historia, los cuales han jugado en diferentes momentos y por diversas razones, un papel protagónico en esta entidad.

Esto lo traigo a colación porque ayer el ex gobernador y hoy en día Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Leonel Cota Montaño, me hizo llegar una narrativa de “El Financiero” que fue realizada por Eisa Multimedios y Carlos Velázquez, y en la cual dan cuenta de la importancia que reviste Santiago de Aiñiní, –que es el nombre original de lo que hoy conocemos como Delegación de Santiago– mismo que entrado el verano sabe y huele a mango, fruto dulce y aromático que vence con su peso las ramas de los árboles que abundan en las huertas de esta localidad.

Como sabemos, el poblado de Santiago está a escasos 50 minutos en coche desde San José del Cabo, lugar donde los jesuitas fundaron hace tres siglos una misión, aniversario que se cumple este mes de agosto, y allí comenzó la rebelión de los Pericúes que le costó la vida a dos religiosos, situación que es considerada como producto del choque de dos culturas radicalmente distintas.

Pero a decir de muchos, y en especial de quienes se sienten orgullosos de haber nacido en Santiago, tal y como es el caso de la familia Cota Montaño, es una población con una larga historia, pues como ya lo dijimos el lugar que dio origen a la rebelión de los Pericúes a principios del siglo XVIII, y en dónde además se establecieron a mediados del siglo XX los poderes políticos del territorio de Baja California Sur, el cual alcanzó la madurez como estado “libre y soberano” hasta el 8 de octubre de 1974.

Hace tres días atrás, fue la fecha en que se cumplieron 300 años de que se fundó la primera Misión Jesuita, y que en la actualidad se demuestra que Santiago no sólo es un lugar con una rica historia, sino que turísticamente ofrece la posibilidad de disfrutar bellos paisajes conformados por el contraste entre la Sierra de la Laguna, que se yergue majestuosa al fondo y un oasis que es sinónimo de vida en medio del desierto.

En la actualidad con apenas dos restaurantes y un hotel, Santiago es un nuevo polo de desarrollo turístico de alta envergadura en el Municipio de Los Cabos, pues en su geografía se asientan hoteles de la talla del Four Seasons y el Aman, el cual ya está en proceso de construcción.

Manuel González Martínez, miembro del Consejo Turístico de Santiago, señaló alguna vez que el origen de esa tierra está estrechamente ligado al agua, dado que cuenta con un manto acuífero muy importante, además de una laguna que se ubica en pleno centro de la población.

Pero eso no es todo, pues a unos cinco kilómetros de ahí, se encuentra el Rancho Ecológico Flor de Mayo que ofrece la posibilidad de disfrutar uno de los rincones más agradables de la zona, pues se trata de una caída de agua cuyo volumen aumenta de manera importante cuando llegan las tormentas tropicales, y que se deposita en una poza en el fondo de la llamada Cañada de la Zorra.

Así que con motivo del tricentenario de la fundación de la Misión de Santiago se han preparado una serie de actividades; desde un evento inaugural hasta la exhibición del Codex Pictoricus Mexicanus de Ignacio Tirsch que es exhibido en la plaza pública “Francisco J. Mujica”.

Ahora me queda claro porque Leonel Cota Montaño me hizo el favor de enviar tan importante información publicada a nivel nacional, pues en ella se da cuenta de la importancia que reviste Santiago de Aiñiní, lugar que entrado el verano sabe y huele a mango; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .