Por Alejandro Barañano

El alcalde de Mulegé, Felipe Prado Bautista, ya no debe sentir lo duro sino lo tupido. Primero porque los elementos adscritos a la Dirección de Seguridad Pública, Policía Preventiva y Tránsito Municipal de diversas delegaciones se apoderaron de las instalaciones como forma de protesta para exigir el pago de su salario, la prima vacacional y el aumento salarial prometido.

Con ello los elementos uniformados de Guerrero Negro, Villa Alberto Alvarado Arámburo, Bahía Tortugas, Estero La Bocana, Ejido San Lucas y Santa Rosalía demandaron a las autoridades del desquebrajado Ayuntamiento de Mulegé el pago inmediato de las tres quincenas que se les debe, pues no ven sus sobres desde el pasado 30 de mayo, tal y como sucedió también con el Cuerpo de Bomberos, regidores y personal adscrito como compensados.

Después vino la crisis total cuando la Comisión Federal de Electricidad suspendió de tajo el suministro de energía eléctrica a los pozos de extracción de agua, dejando por ende sin el vital líquido a miles de hogares de toda la geografía mulegina, pues se “cortó la luz” a los sistemas operativos de la Heroica Mulegé, Santa Rosalía, Vizcaíno y Guerrero Negro.

Ante todo ello, la cereza del pastel la vino poniendo el senador Ricardo Velázquez Meza, pues exigió de manera públicamente –la tarde del martes 27 de juliola renuncia de Felipe Prado Bautista así como la del director del Organismo Operador Municipal del Servicio de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento, Alejandro Colorado Betanzos.

Esto fue a través de un video publicado en sus redes sociales como lamentó que en este tema “de repente se quiera hacer responsables a otros, cuando los verdaderos responsables de lo que ocurre están allá”, refiriéndose directamente al primer edil y al director del organismo descentralizado, sosteniendo que éstos deben de renunciar “porque no han podido con las responsabilidades que el pueblo les ha otorgado”, diría Ricardo Velázquez Meza.

En el material difundido, el mismo legislador federal oriundo de la comunidad de Palo Verde del municipio de Mulegé, le envió un mensaje a la alcaldesa electa Edith Aguilar Villavicencio, exhortándola a denunciar e iniciar de inmediato una auditoría forense a la empresa paramunicipal para dejar las cosas claras, incluso le ofreció presentar él mismo la denuncia “por si las nuevas autoridades municipales o estatales no quieren denunciar el caso”, acotaría en su “recomendación”.

Obvio que la falta de agua en cientos y cientos de hogares fue lo que originó el descontento social por toda la geografía mulegina, pues fueron largos ocho días los que se tuvieron que vivir sin el vital líquido, sobre todo si tomamos en cuenta que se vive una crisis sanitaria que demanda muchas higiene, y que por otro se están registrando altas temperaturas en muchas regiones y que está haciendo mella en todos.

No cabe duda que cien decía mi Nana que no hay cosa que bien salga cuando se tiene el santo de espaldas, y por ello Felipe Pardo Bautista debería de entender y comprender que el tiempo no perdona ni cura, pues lo que cura al final es la verdad, y si esto duele, pues mala suerte para el alcalde mulegino; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .