Por Alejandro Barañano

No cabe duda que hay un franco relajamiento de las medidas de prevención por parte de la población, y ahora para colmo de nuestros males arriba un tercer repunte de la pandemia de la Covid-19 y nos agarró con la guardia mal puesta.

A la par de ello, la narrativa triunfalista del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con el argumento ese de que fluye la vacunación y que los hospitales registran una baja ocupación han colocado al país en una posición poco favorable para reaccionar rápidamente y con eficacia ante la embestida de la enfermedad viral.

Además, el avance de las nuevas variantes, presentes en al menos ocho entidades y que han demostrado ser mucho más agresivas en su propagación hacen que se prendan los focos de alarma; aunque pareciera que la apuesta de las autoridades centrales es a que el rebrote se mantenga como inició: localizado en ciertos estados.

Tan es cierto esto, que el gobierno mexicano reconoció el repunte el 6 de julio pasado, esto cuando el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, dijo que existía un repunte en los contagios de Covid-19 en algunos estados del país.

Sin embargo, el mismo subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud destacó que “la gran mayoría” de las personas se recuperan sin necesidad de haber sido hospitalizadas o haber tenido un tratamiento avanzado, y que también una proporción importante de las personas hospitalizadas se recuperan, subrayando que los registros de hospitalización son 10 veces menores que los de contagiados. ¡Nada más falso que eso!

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador comentó que “sí hay un pequeño repunte”, pero “no hay la hospitalización que se podría esperar”.  Lo más importante, remarcó, es que ha bajado considerablemente el número de fallecidos. ¡Otra falacia más presidencial!

Ese repunte del que se viene hablando fue confirmado el miércoles pasado por la Organización Panamericana de la Salud, pues el organismo internacional anunció que México ha reportado rebrotes dramáticos, particularmente en algunos lugares de la península de Yucatán y Baja California Sur, así como en la Ciudad de México.

Pero una de las características de lo que podría ser un tercer repunte y que ha encendido las alarmas en diferentes regiones es la aparición de variantes de la enfermedad que han sido denominadas Alpha, Gamma y Delta, esta última la más peligrosa.

Para entender la dimensión del problema, la variante Alpha era considerada 50 por ciento más contagiosa que el virus original, mientras que la Delta es un 50 por ciento más contagiosa que la variante Alpha o al menos es 75 por ciento más contagiosa que el virus inicial.

Ante ello autoridades de la Secretaría de Salud en Baja California Sur confirmaron la transmisión comunitaria de la variante Delta, que sería la causante, junto a la Gamma, de la crisis de contagios de Covid-19 que se viene registrando en el destino turístico de Los Cabos.

Esto fue basado luego de un muestreo realizado y enviado al Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos donde se detectaron 39 casos confirmados de variantes de interés: 23 de preocupación Delta –proveniente de la India-; 14 de preocupación Gamma que se dice viene de Brasil-, uno de preocupación Alfa llegada de Inglaterra y uno de la variante de interés Eta.

Por su parte el responsable de Epidemiología de la Secretaría de Salud estatal, Manuel Miguel Romero Calderón, expresó que aunque por el  bajo nivel de muestras, aún no se puede hablar de que la variante Delta es la predominante en Baja California Sur, pero que si definitivamente está “totalmente en circulación”.

Explicó lo anterior luego de que observaran que tras las recientes campañas políticas, todos los municipios cumplieron con el periodo de contagios asociados por ese movimiento social, excepto La Paz y Los Cabos, y en este último los casos “siguieron subiendo y subiendo”.

El problema es que las variantes Delta y Gammaidentificada en 14 casos al menosson las que tienen mayor resistencia a los manejos médicos y presentan mayor resistencia a la inmunidad adquirida por la vacuna, aunado a que tienen mayor letalidad y una evolución tórpida más rápida, pues empiezan a generar neumonía a los seis o siete días a diferencia de las otras variantes, y además causan mayor problema de letalidad y hospitalización.

Por ello esto se está exhortando a la población a extremar precauciones, a reducir al máximo la movilidad, a usar cubrebocas correctamente y aplicar todas las medidas de higiene que la autoridad nos dicta, pues ante el aumento de contagios en semanas recientes, ahora los cinco municipios sudcalifornianos se mantienen en semáforo naranja o nivel crítico; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .