Por Alejandro Barañano

Muchos saben que a puerta cerrada, el actual Cabildo de La Paz celebró el pasado 25 de marzo una sesión extraordinaria cuyo único objetivo fue aprobar un dictamen para así autorizar el megaproyecto denominado “Misión Punta Norte”, mismo que pone en grave peligro el abasto de agua en el municipio y que además afecta a toda la estructura de los servicios públicos municipales.

Ese proyecto inmobiliario del cual hablo se encuentra ubicado a 21 kilómetros al norte de la ciudad capital, en concreto en la localidad de El Centenario, y se oferta como un desarrollo residencial asentado en 200 hectáreas subdivididos en 4 mil 675 lotes totalmente urbanizados.

Como antecedente adicional, en diciembre del año 2020, la Comisión de Desarrollo Urbano, Ecología y Medio Ambiente presentó un dictamen desechando prácticamente el proyecto por inviable, sobre todo porque los regidores no están facultado para autorizar cambios de uso de suelo como lo han dispuesto.

En esa misma sesión, el todavía Presidente Municipal y virtual Diputado Federal, Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, fuera de todo procedimiento encargó un nuevo dictamen que fue turnado a la Comisión de Gobernación, Seguridad Pública y Tránsito, –que curiosamente él mismo preside– la cual no tiene ninguna competencia en materia de impacto ambiental, ecología y desarrollo urbano. ¿O me equivoco?

Ahora está por iniciar un nuevo episodio en el asunto, pues un grupo de jurisconsultos buscarán agotar todos los medios de defensa legal con que se cuenta para combatir el ilícito proceder edilicio que acelerará el colapso hídrico en la ciudad de La Paz.

La pregunta que flota en el ambiente ante todo esto es: ¿Que hará Milena Quiroga Romero al respecto? Pues para la alcaldesa electa con la defensa del agua inició su carrera política y hoy, el tema de la sobre explotación del sistema hídrico de La Paz es lo que más deberá de importarle.

Curiosamente Milena Quiroga Romero se manifestó públicamente con el asunto de los mega cruceros que están fondeados en la bahía, pero no se ha pronunciado clara y contundentemente sobre el atraco político que cometió Rubén Gregorio Muñoz junto con sus miembros del Cabildo al aprobar ilegalmente el desarrollo inmobiliario “Misión Punta Norte”.

Y si digo que fue un atraco político el que cometió Rubén Gregorio Muñoz Álvarez es porque cabildeó con un discurso elocuente a la mayoría de los regidores para que desestimarán el dictamen de la Comisión de Desarrollo Urbano, Ecología y Medio Ambiente, justo en donde se negaba la aprobación de “Misión Punta Norte”. ¿O es mentira eso?

Por ello Milena Quiroga Romero en su calidad de alcaldesa electa debe de entender porque la gente más combativa y consciente del valor del agua colocó una enorme manta en la explanada del Palacio Municipal con los rostros de Rubén Gregorio Muñoz Álvarez y de los regidores que aprobaron “Misión Punta Norte”, pues fue a modo de protesta para denunciar la tremenda afectación que sin duda alguna habrá en el equilibrio hídrico del municipio que quiere gobernar.

Luego entonces: ¿Qué hará Milena Quiroga Romero una vez que llegue a posarse en el sillón principal de la Presidencia Municipal de La Paz con la ilegal aprobación del desarrollo inmobiliario? O bien: ¿Qué dirá acerca de las maniobras politiqueras del aún alcalde de La Paz y virtual Diputado Federal Plurinominal por la usurpación de funciones y abuso de poder en la que ha incurrido?

Quizá, porque no, Milena Quiroga Romero razonará las inquietudes y dudas que existen al respecto, pues la sociedad paceña y los simpatizantes de la llamada izquierda han sido traicionados ni más ni menos que por Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, esto al ungirse como principal promotor y gestor plenipotenciario del desarrollo “Misión Punta Norte”; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .