Por Alejandro Barañano

El medio digital MetropoliMx, a través de su mesa de redacción, dio a conocer en su edición de ayer jueves que en plena recta final del proceso electoral que estamos viviendo, el eterno aspirante a la Presidencia Municipal de Los Cabos, ahora abanderado del instituto político de nueva creación Fuerza por México, o sea Ernesto Ibarra Montoya, está siendo presionado para declinar en favor de Oscar Leggs Castro, abanderado del Movimiento Regeneración Nacional, o quizá porque no, podría hacerlo para con Lupita Saldaña, candidata de la Alianza “Unidos Contigo”.

Lo anterior está basado en un par de audios que posee MetropoliMx donde se puede escucharse claramente el ofrecimiento de dinero y hasta posiciones políticas que se le hicieron al médico sinaloense radicado en la zona austral, así como para algunos de sus más cercanos colaboradores.

Tal hipótesis se encuadra porque a mediados de este mes, Ernesto Ibarra Montoya recibió una primera oferta donde le dijeron que tendría la Secretaría General del Ayuntamiento que supuestamente dirigirá el “tipo del flequillo gracioso”, más tres direcciones generales y una decena de jefaturas de áreas para que ahí acomodara a los suyos, esto simplemente por renunciar a su proyecto político y levantarle la mano a Oscar Leggs Castro en son de triunfo. ¡Quihubole!

En un principio el galeno sinaloense se negó, pero tres días después recibió otra nueva propuesta, pues si “jalaba” con el belicoso maestro rural entonces recibiría dos delegaciones federales del Gobierno de México y lo apoyarían regresándole todo el dinero que ha invertido tanto en su precampaña como en la campaña formal.

Aunque hay quien asegura que Ernesto Ibarra Montoya se vio tentado a sucumbir ante esta proposición, no cedió y dijo que mejor se quedaba en la competencia electoral, por lo que a inicio de esta semana se le acercaron nuevamente con una tercera oferta: “O te retiras del proceso y declinas a favor de Oscar Leggs Castro, o de lo contrario habrá consecuencias en tu contra”.

Obviamente que muchos sospechan – y no hay que ser muy hábil para discernirlo– que detrás de estas presiones que le están ejerciendo a Ernesto Ibarra Montoya podría estar el tristemente célebre ex gobernador Narciso Agúndez Montaño, ello debido a que el candidato de Fuerza por México se está convirtiendo en “punto de quiebre” en estos momentos.

Ahora bien, para entendernos un poco mejor, valdría la pena aclarar que según la encuesta más reciente que presentó la empresa regiomontana Poligramaesto el lunes pasado en la ciudad de La Pazla abanderada de la Alianza “Unidos Contigo”, Guadalupe Saldaña, aventaja con ocho puntos porcentuales a su más cercano adversario que es Oscar Leggs Castro; lo que quiere decir que la aliancista se ubica con el 42.79 por ciento de la intención de los sufragios, mientras que el coaligado, o sea el “tipo del flequillo gracioso”, aparece con un 34.15 por ciento.

Pero ojo, porque todo este arguende se está gestando justamente porque Ernesto Ibarra Montoya se coloca con tan solo un 5.99 por ciento en la intención del voto, lo que lo convierte como ya lo dijimos o factor de triunfo o de derrota, esto claro, en caso de que declinara o por uno o por la otra.

Y es que tal y como lo señala atinadamente MetropoliMx en su edición de ayer jueves, en caso de que Ernesto Ibarra Montoya tome la decisión de irse en favor de Guadalupe Saldaña, ella ampliaría su ventaja hasta 13 puntos por arriba de Oscar Leggs Castro, y si lo hace en sentido opuesto y le levanta la mano al “tipo del flequillo gracioso” entonces la elección –a una semana de distancia- se colocaría en un virtual empate técnico.

Finalmente debo comentar que hoy al mediodía la candidata de la Alianza “Unidos Contigo” dará una conferencia de prensa en un reconocido restaurante que se ubica a la salida de Cabo San Lucas sobre la carretera Transpeninsular, y hasta donde suponemos podría haber sorpresas que dejarían a más de uno totalmente perplejos. Conste que no dije nada, simplemente es una conjetura; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .