Por Alejandro Barañano

La campaña de Oscar Leggs Castro no levanta por más que este quiera, pues no hay encuesta donde no se pueda apreciar que pierde credibilidad ante el electorado; y aunado a ello existen ciertos acontecimientos que lo vienen salpicando negativamente poniéndolo en una posición donde ya no tiene para donde hacerse.

Su más reciente yerro mostrado fue no haberse presentado a debatir en la Mesa de Dialogo y Propuestas que se organizó el pasado fin de semana, esto simplemente por andar de rastrero y zalamero con Ricardo Monreal Ávila en lo que se dijo fue su la presentación de su libro, demostrando a todas luces lo soez, chocarrero y por demás agreste que resultó el nativo de Migriño.

Además, dejó en claro el prófugo de los pizarrones y gisesporque se dice maestro pero simplemente ha sido un timorato docente revoltosono poseer ningún trabajo político que lo recomiende quedando cual merolico que pregona los deslucidos y trillados mensajes de la izquierda, cosa que la sociedad ya notó desde muchas leguas de distancia.

Tampoco se podría decir que el tipo del “flequillo gracioso” es todo un operador ni mucho menos un estratega, ya que solo ha sido una bisagra que mueven a su antojo los capos del llamado Grupo Los Cabos, o sea, los caciques locales que alguna vez estuvieron encerrados en prisión y que ahora presumen ser unos pragmáticos iluminados.

Como están las cosas en la actualidad, Oscar Leggs Castroel tipo del “flequillo gracioso”– se percibe ante muchos como un político desfasado y sin capacidad para calentar ningún espacio con dignidad, pues no ha sido ajeno a varias turbulencias mediáticas y al “recio golpeteo” desde el interior de Morena.

Y lo digo porque su peculiar y muy arcaico estilo con que se maneja el maestro rural, ha provocado que en su entorno se armen “guerritas” de manera cobarde y traicionera, y por eso se le están abriendo muchos frentes irreconciliables y divisiones muy agudas entre sus propios correligionarios.

Tan rústico y tan poco ortodoxo es su modo de operar, que Oscar Leggs Castro no termina de aprender a “tejer finito” ni con la sensibilidad que exige realmente la política, por lo que su tosca presencia se caracteriza simplemente por su discurso acartonado y su imagen diluida y rupestre.

Por otra parte los armisticios que ha orquestado con Narciso Agúndez Montaño no son propiamente los que ocupa para llegar a un puerto seguro, pues visto está que el ex convicto gobernador desintegra todo lo que toca –tal y como es su costumbre– por las tantas y tantas malas decisiones que ha tomado desde hace años atrás.

Así –presumiendo sin recato ni pudor algunoOscar Leggs Castro fue armando acuerdos de dulce, chile y manteca pero ninguno con definición política ni ideológica, sino simplemente por su descarnada y ambiciosa lucha por el poder.

Por eso en la actualidad ha sido rebasado por los de la derecha e incluso por algunos personajes de la misma izquierda, ya que si fuera un tipo de lealtades y convicciones como advierte su proceder sería totalmente diferente.

Hasta el momento solo ha mostrado carecer de capacidad para aprender y entender el viejo oficio de la política, pues su insulsa terquedad con que se conduce es la misma que ha mostrado desde hace tiempo, y eso ya no impresiona a nadie, salvo a sus muy pero muy pocos y contados seguidores que aún vitorean al tipo del “flequillo gracioso.

En suma, a Oscar Leggs Castro le urge que lo conduzcan mejor, que le ayuden a abrir los ojos de una vez por todas, que lo reorienten, que le sumen y que ya no le resten. Pero lo más importante, que le actualicen su discurso y que deje de ser tan cobarde como hasta ahora ha sido, pues la pésima estrategia que aplicó el pasado fin de semana de no asistir a debatir con sus adversarios lo ha postrado en la picota pública como un tipo intolerante, insensible e incapaz de controlar su agresivo carácter, quizás esto derivado por las presiones de la propia candidatura o tal vez, por cómo se ha mermado ante el electorado día con día.

En síntesis, y para concluir, es momento que al tipo del “flequillo gracioso lo apoyen a ser y no solo a que parezca aspirante a la Presidencia Municipal de Los Cabos, pues solo así podrá ver la luz al otro lado del túnel en que está metido, y que conste que muchos se lo dijeron desde hace mucho tiempo y no hizo caso; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

COMO EN BOTICA

¡DESCALABRAN AL CHAKY!

En un mensaje emitido desde el Malecón de la ciudad de La Paz, ARMIDA CASTRO GUZMÁN, candidata a la gubernatura por el PARTIDO VERDE ECOLOGISTA DE MÉXICO, aseveró que es verde y que seguirá siendo verde, pero sobre todo responsable y respetuosa con los representantes de los sudcalifornianos en el CONGRESO DEL ESTADO; “pues esa tribuna tiene más de dos años que no concuerda con el Poder Ejecutivo y se le olvidó de trabajar para la ciudadanía. No nos vamos a detener, no nos vamos a cansar de hacer la nueva historia de BAJA CALIFORNIA SUR”.

Dirá usted: ¿Y qué con eso?. . . Pues bien, cuando ARMIDA CASTRO GUZMÁN soltó tal arenga se olvidó de la persona de CARLOS VAN WORMER RUIZ, pues junto con RAMIRO RUIZ FLORES son los artífices de la escandalosa parálisis legislativa que viene sufriendo en la entidad, y que ahora juran y perjuran que serán Presidente Municipal de Los Cabos el primero de ellos y diputado federal el otro patán. . . . ¡HE DICHO!