Por Alejandro Barañano

El municipio de Comondú se encuentra sumido en una crisis nunca antes vista, pues se puede observar basura por doquier, oscuridad total en las calles por las noches, paro de labores por parte de los elementos policiacos y una lastimosa carencia en el abasto de agua en los hogares, y eso es una radiografía perfecta para poder describir lo que se dijo en un inicio.

Ante ello, son ya varias las manifestaciones que se han realizado como prueba de repudio en contra del obtuso alcalde José Walter Valenzuela Acosta, pues los trabajadores sindicalizados están cansados de esperar el pago del bono de fin de año, la segunda quincena de diciembre y todo lo que hasta este momento se ha juntado.

Tan así, que incluso y a manera de protesta, algunos trabajadores del Ayuntamiento de Comondú convirtieron el hogar de Walter Valenzuela en un reverendo basurero, pues le depositaron en la entrada principal de sus casa –literal– una montaña de desechos de todo tipo.

Y es que la crisis económica que prevalece en esa administración municipal es derivada porque se mantiene hasta la fecha sin cubrir los sueldos de cientos de trabajadores burócratas, por lo que en los últimos días se han realizado otras protestas más exigiendo se les solvente sus prestaciones conforme a la ley.

Por si fuera poco, también decenas de operarios de los camiones recolectores de basura hicieron la semana pasada un plantón en la explanada principal de la Plaza de Armas de Ciudad Constitución, tratando así de presionar al gobierno de Walter Valenzuela Acosta para que los socorra con los sueldos caídos, pero el mal logrado e inepto alcalde simplemente ha puesto pies en polvorosa de forma cobarde y por demás pusilánime.

Ahora se sabe –por indagaciones realizadas– que para subsanar el monto del adeudo que se tiene contraído con los 800 burócratas sindicalizados, más 500 trabajadores compensados y otros tantos de confianza, el Ayuntamiento de Comondú –ese que dice administrar José Walter Valenzuela Acostarequiere de la friolera de 80 millones de pesos, esto independientemente de que ahora ya está por llegar una nueva quincena, o sea la de finales de abril.

Así, queda plenamente demostrado que José Walter Valenzuela Acosta se confirma a pulso con su ineptitud y total incompetencia, y más aún, cuando de forma inaudita todavía tiene la osadía de salir a decir en público que los recursos económicos ya se le agotaron, y que la administración que mal dirige se encuentra totalmente con las manos amarradas.

Sin embargo, y obvio que al dar esa explicación tan insulsa y torpe, los trabajadores sindicalizados y no sindicalizados del Ayuntamiento de Comondú rechazaron abrir las oficinas de Ingresos Municipales, además de que advirtieron que estas continuarían tomadas de manera escalonada junto con las de la Tesorería y el Rastro Municipal, provocando con ese actuar más la desesperación del alcalde comundeño, pues no podrá ingresar dinero a las arcas.

Tan es cierto lo antes comentado, que José Walter Valenzuela Acosta no tuvo de otra más que aceptar su rotundo fracaso como gobernante, pues el malquerido edil reconoció que agotó todas las negociaciones posibles con el Gobierno del Estado para resolver el problema que fue propiciado por la excesiva nómina que él mismo implementó desde inicio de su gestión.

Con todo esto queda en claro que el todavía alcalde comundeño es un ejemplo de la ineptitud total para realizar bien las cosas. Primero por la clara incapacidad que posee para obtener resultados favorables en favor de la sociedad que en su momento creyó en él. Segundo por su carencia de habilidad, conocimientos e inteligencia para ejecutar un mandato. Y tercero al demostrar contundentemente que le quedó muy grande la responsabilidad de ser alcalde; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .