
El día de hoy asistí a la conmemoración número 50 del movimiento Loreto 70, por invitación de la Profesora Arely Arce Peralta, presidenta municipal del IX Ayuntamiento de Loreto, a quien agradezco por permitirme ser parte de este aniversario.
Desde el año 2000, año que se decretó que los poderes públicos del Estado de Baja California Sur tendrían su sede en este quinto municipio, el más joven de los 5, pero con mucha historia, teniendo por objeto el celebrar y más aún el recordar la valentía de todas aquellas mujeres y hombres que arriesgaron a levantar la voz, obteniendo con ello dar vida pública a una Entidad Administrativa, nuestro Estado.
Décadas antes de lo que sucediera, el 11 de octubre de 1970 en Loreto, el F.U.S. (Frente de Unificación Sudcaliforniano) se dio a conocer, teniendo relevancia en notas nacionales, así como repercusión política en el territorio, llevando a Francisco J. Mújica a presentar su renuncia, ya que, desde aquellos años, una de los puntos exigidos era que quien gobernara fuera nativo del territorio, entonces el General Agustín Olachea es designado como nuevo gobernador, militar oriundo de Todos Santos, Baja California Sur.
Todo empieza con el relevo del gobernante en turno, Cervantes del Rio y tomando el control el Ing. Félix Agramont Cota, quien le toca estar al frente cuando sucede este movimiento que hoy celebramos. Alguno de los nombres que podemos recordar, mismos que dieron la pauta para cambiar la historias y lograr lo que hoy tenemos, son Félix Alberto Ortega Romero, César Castro, Héctor Palacios Avilés, Francisco Cardoza Carballo, Francisco King.
Los tres poderes de Baja California Sur nos hemos reunido hoy, conmemorando el 50° aniversario de este gran movimiento, y de diferentes participaciones de los representantes de los poderes públicos quienes a través de sus discursos han expresado la importancia de este evento cívico – político, recordando esta parte histórica de sudcalifornia, dejando en claro con sus palabras, una marcada evolución y madurez política de nuestro joven Estado.
Honremos pues el legado que aquellos ilustres personajes iniciaron, forjando en conjunto, tanto mujeres como hombres Sudcalifornianos, un futuro digno para nuestro Estado.