
- Cambiará de sede a escala menor al Ágora de La Paz
- Asistentes y especialistas lo consideran como retroceso
Luego de ajustes presupuestales federales y por ende estatales el tradicional Festival de Día de Muertos que año con año se desarrollaba en la Explanada de la Unidad Cultural Profr. Jesús Castro Agúndez cambiará a una sede menor.
Un evento de dos días que ha logrado reunir a más de 10 mil personas por edición y que ha permitido dar a conocer talentos en diversas artes escénicas por los concursos que se desarrollan como el tan esperado concurso “Vivas las catrinas” en sus diferentes categorías; los de altares tradicionales y escenográficos; el concurso literario de calaveritas y el concurso de diseño de cartel, sin dejar de lado las exposiciones, el altar monumental y los espectáculos que giran en torno a esta mexicana festividad.
Christopher Amador Cervantes, director general del Instituto Sudcaliforniano de Cultura ha señalado a medios locales que este evento tradicional debe regresar a su origen en el Ágora de La Paz, en realidad justifica la cercana pero no confirmada desaparición del festival. El titular de cultura dijo que los recortes presupuestales no soportarían un festival como el que se había desarrollado anteriormente “solo será de convivencia” aseveró.
El Festival de Día de Muertos en sus últimas ediciones ha representado un crecimiento en el número de asistentes que se cuentan por miles, los sudcalifornianos, visitantes y comunidad extranjera esperan 1 y 2 de noviembre para participar en esta fiesta de color y tradición mexicana. Quienes empiezan a lamentar este considerable retroceso.
Especialistas en cultura consideran esta acción como un paso atrás en lo alcanzado, ya que lograr y crear públicos no se genera de la noche a la mañana, por tal razón se está en la antesala de perder uno de los eventos de gran magnitud que ya se compara con las fiestas tradicionales de fundación y carnaval de La Paz.
Por último Amador Cervantes fue claro en señalar que en torno al día de muertos se llevarán a cabo algunas actividades propias de la celebración a escala menor.