83

POR ARIEL VILCHIS

Arrancaron ya, las campañas electorales para la gubernatura de Baja California, los seis candidatos: Oscar Vega Marín -PAN-, Enrique Acosta Fregoso -PRI-, Cleofás Martínez Veloz -PRD-, Héctor Osuna Jaime -MC-, Jaime Bonilla Valdez -MORENA-PT-PVEM-Transformemos-, e Ignacio Anaya Barriguete -PBC-, están desarrollando sus respectivas agendas de proselitismo, claro que con intensidades y ambientes muy distintos.

Todos los estudios demoscópicos serios, pronostican un triunfo holgado de Jaime Bonilla Valdez, quien hasta el momento se observa como el candidato imparable en su carrera por la gubernatura, pareciera una competencia de un puntero que lleva un amplio margen de ventaja, un escenario de competición muy parecido al de las elecciones presidenciales de 2018.

El panista Oscar Vega, puso el énfasis en distanciarse de Kiko Vega, separarse pronto de su radioactividad corruptora altamente corrosiva para su candidatura, desafortunadamente no lo puede lograr, pues ambos son la misma cosa, ya que representan lo mismo, por eso entre la ciudadanía se acuño la frase “los vale Vega”. Enrique Acosta, es el patito feo de la contienda, así literal, las burlas contra él no cesan en las redes sociales, sumándosele a eso el enorme repudio que tiene el PRI entre los bajacalifornianos. Cleofás Martínez, está perdiendo credibilidad velozmente, por ser un saltimbanqui de la política, al pasar del PRI al PRD, luego a MORENA y finalmente recular de nuevo en el PRD.

Otra historia es la campaña de Jaime Bonilla, quien trazo una especie de triangulo territorial, al estar en Tijuana, Mexicali, y el valle de San Quintín, en sus primeros tres días de campaña. En esos recorridos, otorgo conferencias de prensa, participo en entrevistas de radio, hizo campaña pie tras pie en secciones electorales, sostuvo encuentros con sectores productivos y sociales, y dio a conocer sus “100 Compromisos de Gobierno”, donde se abordan los temas de seguridad pública, bienestar social, desarrollo económico, combate a la corrupción, y buenas practicas gubernamentales.

Jaime Bonilla, no se asume como imparable, prefiere ser cauto, avanzar casa por casa, hablar con los electores directamente, saludar al mayor número de bajacalifornianos, tomar las calles, posicionarse como la mejor propuesta de gobernador y de gobierno, y parece que lo lograra, por el buen ritmo de trabajo que trae, y por la amplia aceptación que tiene con la gente de diferentes sectores sociales, sean estos populares, clases medias, o de altos ingresos.

Por los números que arrojan las encuestas, y al no existir en la competencia gobernadores de segundo o tercer lugar, solo uno de primer lugar en la votación, los rezagados atacan al puntero con la esperanza de que cometa un error o varios errores graves, y poderlo bajar en la preferencia.

Sí los otros candidatos esperan un grave error de Jaime Bonilla, es muy probable que tengan que esperar sentaditos, pues el proyecto del morenista no es improvisado, viene de tiempo atrás, construyéndose desde la adversidad, remontando el viento en contra, subiendo las empinadas cuestas, y ahora que MORENA gobierna México, y que apenas unos meses atrás fue votado mayoritariamente para senador, menos se puede dar el lujo -Bonilla- de cometer errores que sus competidores aprovechen, y esto último lo sabe muy bien el abanderado de la coalición “Juntos Haremos Historia en Baja California”.  Es mi opinión, al tiempo…

Sus comentarios a rostrosyperfilesbcs@gmail.com