
Por Alejandro Barañano
Van y vienen de San Lázaro -Cámara de Diputados- a Paseo de la Reforma número 135 -Senado de la República- y viceversa.
Tres años en un lado y luego seis en el otro; y por qué no, ahora al revés, seis años en el Senado de la República y tres años en la Cámara de Diputados.
Esa es la desfachatez con la que el Partido Revolucionario Institucional ha jugado con los lugares a los que tiene derecho por la vía de la representación proporcional para la próxima elección del primero de julio.
Los amigos del Presidente, los cuates del candidato y los soldados sindicales incondicionales del Gobierno brincan de un lado a otro solo para monopolizar un espacio legislativo y hacerse más viejos ejerciendo una curul que literalmente secuestraron hace años para desgracia de un país entero.
Nada absolutamente, pero nada, ha cambiado en el Partido Revolucionario Institucional.
La designación de los lugares vía representación proporcional o plurinominales como también se les llama, refleja a la perfección los mecanismos facciosos e irresponsables con los que opera el instituto tricolor, y a eso le llaman con mucha ínfula “un ejercicio para mantener la unidad del partido”.
Decir que los elegidos representan al mejor talento que se tiene para legislar en el país es una mentira monumental que insulta incluso la inteligencia de los ciudadanos, y como se podrá observar los “líderes del movimiento obrero” son un claro ejemplo de cómo opera esa mafia legislativa priista.
Pero para entendernos mejor pongámosle nombre y apellidos: Carlos Aceves del Olmo con más ni nada menos que 78 años de edad, es el presidente de la Confederación de Trabajadores de México, y ha vivido más tiempo en las Cámaras Alta y Baja del Congreso de la Unión que en su propia casa.
¿Por qué? Bueno, porque fue diputado por la vía plurinominal del año 2000 al 2003; luego tres años después Senador de la República del 2006 al 2012, y eso demuestra que ser amigo del Presidente de la República en turno pesa y cuenta.
Ya entrados en ritmo, Don Carlos Aceves del Olmo se volvió a convertir en Diputado Federal del 2012 al 2015; y para no violentar la tradición, y a sus casi 80 años de edad, un premio más para él pues será otra vez Senador de la República en el periodo del 2018 al 2024. ¿Qué tal?
Otro emblema del abuso del poder lo representa un viejo conocido de muchos sudcalifornianos, Isaías González Cuevas, también con 78 años de edad y que se dice todavía secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, la cual lidera desde hace 13 años.
Este señor por demás repudiado, fue Diputado Federal de 1997 al 2000; y luego en el 2012 lo convirtieron en flamante Senador de la República cuyo periodo termina el primero de septiembre de 2018.
Pero su lealtad y eficiencia para llevar iniciativas laborales polémicas como el intento reciente de quitar candados al “outsourcing” lo hicieron merecedor de su recompensa y ahora irá una vez más como Diputado Federal a la Cámara de Diputados para el periodo del 2018 al 2021.
A todo ello dice el Partido Revolucionario Institucional en su cuenta de Twitter: “Tenemos a los mejores candidatos y por eso vamos a ganar; pues destaca la amplia experiencia legislativa de quienes están en la lista de candidatos plurinominales”. ¡Por favor! Ya ni la burla perdonan.
Como puede notarse el dinosaurio tricolor se mueve y no va a ser fácil que suelte el poder, y por ello este fin de semana pasado nos enseñó a más de uno su siniestro rostro, por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .