
Por Ariel Vilchis
Ningún priista sudcaliforniano que se jacte de conocer su partido podría decirse sorprendido de que le entregaran la dirigencia del Movimiento Territorial en BCS al grupo de Esthela Ponce. Desde el preciso momento en el que se designó dirigente nacional a la ex alcaldesa, ex candidata a la gubernatura de Aguascalientes y ex delegada del CEN en Veracruz (los últimos dos cargos sin mucho éxito) Lorena Martínez, se sabía que esa posición en la entidad sería para el grupo de su amiga y compañera de batallas. Incluso posterior a la derrota local en la elección de la dirigencia municipal de La Paz, el nombre de Thalía Agundez ya estaba cantado.
Sin embargo, la toma de protesta de la nueva dirigencia estatal en esta ocasión es lo de menos -o lo que menos importa- porque más que cambio de estafeta, la impresión fue de un destape: el destape por parte de la amiga, de la dirigente nacional del Movimiento Territorial Lorena Martínez para Esthela Ponce y su perenne búsqueda de la candidatura a la cámara alta del poder legislativo, incluso con compañero de fórmula; el líder pesquero, dirigente y payaso krusty del circo verde Alejandro Tirado.
Del discurso de la dirigente nacional Lorena Martínez llamaron la atención dos puntos en particular: el primero, que en ningún momento de su disertación hizo mención del primer priista y mandatario de la república Enrique Peña Nieto, ni mencionó tampoco a su dirigente nacional Enrique Ochoa Reza lo que hace resaltar la profunda división que al interior del PRI se vive previo a la elección de su candidato a la presidencia de la república. Un segundo punto sería el llamado a la suma que hiciera Lorena Martínez como si el proyecto ganador, o al menos el que trae las canicas como se dice coloquialmente, fuera el de ellas, aquí incluyo a la jefa Ponce.
Y lo menciono así, porque para conocer al proyecto que encabece la madre de todas las batallas como lo es la presidencia de la república falta ya muy poco y hasta donde se sabe Esthela Ponce se ha manifestado abiertamente, y también en lo privado, por las aspiraciones del actual secretario de gobernación Miguel Ángel Osorio Chong. A menos claro que le apueste también a José Antonio Meade, juego que no sería desconocido por la jefa. Bastaría recordar como se decía fiel seguidora de la maestra Elba Esther Gordillo en tiempos en que la líder fue secretaria general del CEN del PRI y a quien desconoció nomás llegara a la dirigencia del ONMPRI, o cuando en el proceso electoral del 2011 ganó la presidencia municipal de La Paz con un marcado medio voto en referencia al candidato a la gubernatura de su partido Ricardo Barroso. O la última de sus jugadas, cuando dejó vestidos y alborotados a sus seguidores en su proyecto por la nominación del PRI como primera candidata a gobernador del estado; dicen los que saben, que aun con acuerdos y pactos amarrados, Esthela Ponce de frente a su dirigente nacional solo pidió ser nominada diputada federal plurinominal. Así que podríamos afirmar que sí, si le sabe al juego de los proyectos ganadores siempre y cuando sean solo para ella.
De tal suerte, y regresando al discurso de la toma de protesta del Movimiento Territorial en Baja California Sur pronunciado por Lorena Martínez, de suma no hay nada, mera retórica que solo servirá para darle cancha a la ex alcaldesa de La Paz en una intentona por seguir controlando el PRI de Baja California Sur tal como hace lo propio su dirigente nacional Lorena Martínez en Aguascalientes, donde es acusada de tener secuestrado el partido, de no abonarle a la unidad del priismo de la entidad, donde están presentes la corrupción, la indecencia y el autoritarismo, palabras del ex gobernador de Aguascalientes Otto Granados Roldán.
Por último y no por ello menos importante, merece mención el comentario de la dirigente nacional del MT, aquella frase de que “el 2006 se recuerda”. Por supuesto que se recuerda y aquí es donde vale la pena señalar que quien ignora la historia está condenado a repetirla; en ese proceso electoral Esthela Ponce cerró la puerta del partido y frenó las aspiraciones de contender por la senaduría de la república al actual gobernador de estado Carlos Mendoza, a la postre la nominación sería para Ponce Beltrán y una estruendosa derrota en la que el PRI terminó en tercer lugar fue el resultado, ¡cómo olvidarlo! Es mi opinión, al tiempo…
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