Por Ariel Vilchis Avilés

Con  el proceso electoral del 2018 en puerta, y digo en puerta porque,  aun faltando un año, los tiempos político-electorales son distintos tomando en cuenta que los partidos  deben preparar sus estructuras, aceitar la maquinaria, y preparar a  sus mejores cuadros y militantes para llegar lo mejor posicionados  a la batalla electoral. El PRI de BCS ha venido renovando sus comités municipales faltando solamente el de la capital del estado, que, dicho por su presidente Edmundo Salgado hace unos días, no tarda en emitirse la convocatoria respectiva.

Pero es otro cambio al interior del PRI sudcaliforniano el que llama la atención y en el que están puestas las miradas de propios y extraños, su comité directivo estatal está próximo a vencerse estatutariamente y  la reestructuración es inminente, de ahí que cuadros distinguidos de ese instituto político han levantado la mano buscando los consensos que los posicionen para ocupar la presidencia y la  secretaria general del PRI en BCS.

En ese sentido quienes han generado expectativa por su trabajo y presencia con la militancia son, primero las damas, la actual delegada del ONMPRI Fernanda Villarreal González, priista aguerrida, de trato sencillo con la militancia, quien conoce el trabajo de tierra y que podría inyectarle una dosis de innovación al partido para revitalizarlo, esto sin contar que cuenta con el respaldo de su organismo a nivel nacional que encabeza la senadora Hilda Flores Escalera, refrendando su capacidad de operación en el pasado proceso electoral que se vivió en el estado de México, en el que rindió buenas cuentas trabajando de la mano con sus compañeras del ONMPRI en el municipio de Naucalpan, dejando una muy buena impresión y amistad con Jacob Rocha, jefe de la oficina del candidato priista Alfredo del Mazo.

El senador Ricardo  Barroso Agramont busca dirigir a los priistas sudcalifornianos por segunda ocasión; cuadro joven del revolucionario institucional, dos veces candidato a la  gubernatura y una campaña al senado le da la experiencia necesaria para conocer de sobra cómo funciona el PRI y cómo se juega en la cancha local y nacional. Recientemente con responsabilidades en el estado de Nayarit, que pese a no obtener el partido los resultados óptimos, Barroso Agramont realizó a cabalidad la tarea. Motivo por el cual en el pasado evento de toma de protesta de la nueva dirigencia de ICADEP en BCS, Omar Ospital y Fernanda Vayardo, presidente y secretaria general de ese instituto, brindaron por varios minutos un reconocimiento al trabajo del senador, ante tribuna y en el desempeño de su responsabilidad en el  pasado proceso electoral.

Priista de hueso colorado, el  regidor del municipio de Los Cabos Jesús Flores Romero,  también aspira a dirigir su partido en una segunda oportunidad. Actual dirigente estatal del sector popular, no es mal visto por la militancia priista que por su amplia experiencia y trayectoria podría presentarse como un factor de unidad entre distintos grupos que comulgan al interior del PRI, y al exterior como una oposición responsable, como lo ha demostrado en su trabajo en el cabildo cabeño.

Quien dice aspirar, sin muchas posibilidades es Axxel Sotelo Espinosa de los Monteros, que más por berrinche y no por mérito se sube al tren de los suspiros por la presidencia del comité directivo estatal del PRI. Promesa como diputado local, impuesto como candidato a la alcaldía de La Paz, no supo aprovechar la oportunidad ni el capital político que llegó a generar. Menospreció la oferta del comité ejecutivo nacional  de su partido, que le ofreció construir proyecto desde el CDM del PRI de La Paz, por la  nómina del Instituto Mexicano del Seguro Social, su actual centro de trabajo.

Así las cosas en el PRI de BCS, vencido el periodo estatutario de Mundo Salgado en el mes de Julio próximo, su renovación es inminente, saludable, con miras a la elección del 2018, en la que el PRI debe ponderar la unidad, buscando el fortalecimiento de sus estructuras para generar candidatos y candidatas sólidos que salgan a buscar el voto ciudadano, que reposicione  a un PRI que se encuentra ávido de triunfos electorales. Sobre todo en un proceso electoral en el que estarán en juego  senadurías, diputaciones federales, diputaciones locales, alcaldías y la presidencia de la república, la cual tienen, después de los resultados en el estado de México y en Coahuila, mucha oportunidad de repetir. Al tiempo.

Entre líneas.

Quien ha demostrado paciencia, prudencia y oficio político, quien ha sido factor de unidad, generado consensos y logro aglutinar en la mesa de la unidad a la mayoría de los aspirantes al comité directivo municipal del PRI, con la finalidad de trabajar en beneficio del partido, respetuoso de las autoridades políticas, disciplinado, constante en la suma de simpatías entre la militancia priista, incluso con los aspirantes, rostro nuevo, con capacidad de trabajo y comprometido con su partido, sin duda Abimael Ibarra Abundez sería la mejor opción para dirigir el CDM de La Paz, esperemos que no se equivoquen. Como si fuera poca la presión que tiene el alcalde de La Paz Armando Martínez Vega con el tema del aumento al  transporte público,  ahora resulta que le sigue haciendo ruido el divorcio con su anterior secretario general Isidro Ibarra, quien, en voz de su esposa, demandó por robo y daños a su colaborador Héctor García González director de SAPA. Que rápido se olvidan las complicidades, ya abundaremos en el tema. El Diputado Joel Vargas realizó en tribuna fuertes señalamientos en contra de la actual administración municipal de Mulegé, gasto de  cientos de miles de pesos en acciones suntuosas y obras de relumbrón, asegurando que no hay un orden en la gobernabilidad en aquel municipio del norte del estado.